«Vamos a sesionar con el proyecto que pidió la Presidenta. Los otros temas quedarán para el año que viene. Yo no voy a aprobar 90 leyes en una semana». Claro y taxativo como siempre, el jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria (FpV), Miguel Pichetto, delineó la actividad del Senado durante los últimos días de gestión de Cristina Fernández de Kirchner. El miércoles próximo, a horas de que la mandataria deje el poder, sus senadores convertirán en ley la estatización del yacimiento carbonífero de Río Turbio. Pero nada más. Las medias sanciones que recibió la semana pasada de Diputados deberán esperar. Así lo consignó El Cronista.
Pichetto, que confirmó a este diario que seguirá al frente del bloque tras la asunción de los senadores electos, tiene decidido sesionar el 9 con o sin la presencia de los senadores opositores. Algo de eso quedó evidenciado ayer, en el plenario de comisiones adonde el FpV dio dictamen a la creación de la sociedad del Estado Yacimientos Carboníferos Fiscales. Sin inmutarse por la negativa del titular de la comisión de Energía, Guillermo Pereyra, a llamar y participar del debate dado que el tema debía ser tratado en un plenario de dos comisiones, del que la de Presupuesto y Hacienda es cabecera, el encuentro fue convocado por el titular de esta última comisión, Juan Manuel Abal Medina, con quórum de oficialistas y aliados, exclusivamente.
«Es una lástima que el presidente de la comisión de Energía no esté acá. No tiene solidaridad con estos trabajadores», se quejó el santacruceño Pablo González tras escuchar las exposiciones de representantes de los trabajadores de Río Turbio.
El senador adelantó además: «Vamos a sancionar la ley el 9 porque no confiamos en absoluto (en el futuro gobierno). Tenemos derecho a no confiar».
El proyecto declara de interés nacional el desarrollo y la explotación de carbón y busca que la empresa pueda seguir operando después del 10 de diciembre.