Las provincias de Salta y Jujuy avanzan con gestiones internacionales para obtener financiamiento y modernizar pasos fronterizos en una red vial de 3.900 kilómetros que conectará los océanos Atlántico y Pacífico.
El Corredor Bioceánico de Capricornio volvió a posicionarse en el centro de la agenda política y económica del norte argentino, impulsado por la expansión de la actividad minera en la Puna —especialmente en torno al litio, el cobre y otros minerales críticos— y la necesidad de infraestructura eficiente para conectar la producción con los mercados internacionales. El proyecto regional, que integra territorios de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay a lo largo de 3.900 kilómetros de rutas, busca conectar de manera directa los puertos del Atlántico con cuatro sistemas portuarios sobre la costa del Pacífico (Iquique, Antofagasta, Mejillones y Tocopilla). Esta traza comercial apunta a reducir costos logísticos, agilizar el comercio con Asia y transformar la geografía productiva del Noroeste Argentino (NOA).
En este marco regional, el puente de la Bioceánica, una obra atirantada de 600 metros sobre el río Paraguay que unirá las localidades de Carmelo Peralta (Paraguay) con Puerto Murtinho (Brasil), se encuentra actualmente a 21,6 metros de concretar su unión. La construcción demanda una inversión de 85 millones de dólares que es financiada por la Itaipú Binacional, constituyendo un eslabón central de la red de conectividad.
A nivel local, el gobierno de Salta encabeza gestiones ante organismos multilaterales de crédito para consolidar su infraestructura vial. El gobernador Gustavo Sáenz mantuvo reuniones con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el objetivo de asegurar hasta 100 millones de dólares en financiamiento internacional. Los fondos se destinarán a pavimentar un tramo clave de 91 kilómetros de la ruta nacional 51, entre Campo Amarillo y el Paso de Sico. Actualmente, varios sectores de esta ruta, considerada la columna vertebral del transporte minero de la Puna salteña, continúan siendo de ripio o registran mejoras parciales que encarecen los costos operativos. El gerente del Cono Sur del BID, Morgan Doyle, respaldó explícitamente la iniciativa al calificarla como un proyecto emblemático dentro del programa regional «Conexión Sur».
Las intervenciones previstas sobre la ruta nacional 51 se estructuraron en cinco etapas. El primer tramo se encuentra en proceso licitatorio con el aporte financiero de FONPLATA, mientras que un segundo segmento contempla una nueva traza adaptada para la circulación de bitrenes. Los tramos restantes aún se encuentran en la búsqueda de financiamiento. Como complemento de estas obras, la provincia prevé el desarrollo del nodo logístico de General Güemes para la optimización del movimiento de cargas. Estas acciones buscan dar respuesta a problemas estructurales preexistentes, ya que las intensas lluvias de los últimos meses provocaron derrumbes, socavones y deterioros que obligaron a realizar intervenciones de mantenimiento constantes.
Por su parte, la provincia de Jujuy focaliza sus gestiones en la modernización operativa y aduanera de los pasos internacionales. Una delegación jujeña, liderada por Alejandro Marenco —secretario Ejecutivo de la Agencia Provincial del Corredor Bioceánico de Capricornio—, participó en una reunión estratégica en Brasilia junto a representantes de Argentina, Brasil y Chile. En dicho encuentro, Jujuy presentó propuestas para implementar sistemas de escaneo de cargas, digitalizar trámites migratorios y unificar los criterios sobre pesos y dimensiones del transporte de carga internacional. Asimismo, se planteó la necesidad de regularizar las tierras donde se asienta el Complejo Integrado Fronterizo Jama para habilitar futuras expansiones, junto con la creación de protocolos de monitoreo binacionales para coordinar la respuesta ante contingencias climáticas.
El avance de este esquema de integración regional requiere optimizar pasos fronterizos clave como Porto Murtinho–Carmelo Peralta entre Brasil y Paraguay, Pozo Hondo–Misión La Paz entre Paraguay y Argentina, y los pasos de Jama, Sico y Socompa (este último con conexión ferroviaria) entre Argentina y Chile.
El desarrollo de la infraestructura coincide con demandas persistentes de las comunidades locales del departamento Los Andes. En una mesa regional presidida por el jefe de Gabinete salteño, Sergio Camacho, intendentes de la Puna expresaron su preocupación por el acceso a servicios básicos, salud, vivienda, conectividad y la generación de empleo genuino en la región. El Ejecutivo provincial afirmó que el avance en la zona se realizará a partir de la toma de decisiones compartidas con los municipios, en un escenario donde el desafío de las administraciones radica en asegurar que la inversión en infraestructura se traduzca en mejoras para la calidad de vida de los habitantes del territorio.
