Es así como la entidad prevé que el precio del cobre promedie US$ 3,85 la libra en 2023, estimación inferior a la prevista en el último informe, donde la proyección alcanzaba los US$3,9 la libra.
En la nueva proyección para 2024 se estima que el precio cerrará en US$ 3,75 la libra, también menor al pronóstico anterior.
Este ajuste en la proyección de precio del cobre se debería a varios factores, uno de ellos, a la incertidumbre respecto del crecimiento económico de China, cuyo PIB continuó desacelerándose en el segundo trimestre llegando a 6,5%, lo que ha llevado a reducir los pronósticos de crecimiento para 2023 desde 5,5% a un 5%. A esta situación se suma la contracción económica que está afectando a la eurozona, y dudas sobre la expansión económica en Estados Unidos.
Respecto a las variables que están favoreciendo la cotización del metal, desde la entidad señalaron que los inventarios en las bolsas oficiales se ubican en niveles históricamente bajos, la inflación en Estados Unidos mantiene su tendencia descendente, el consumo de cobre en China se mantiene positivo, y la producción de cobre mundial continúa mostrando, a mayo, cifras menores a las pronosticadas.
Las perspectivas de crecimiento de la producción de cobre mundial para 2023 siguen siendo moderadas: se espera llegue a 22,2 millones de toneladas, esto es un alza de 2,8% respecto al año pasado, situándose por debajo de las proyecciones indicadas en el Informe de Tendencias anterior que señalaban un incremento de 4,1%.
Fuente: Minería & Desarrollo
