Sin producción a gran escala desde 2018, la cartera minera sanjuanina adquiere centralidad ante el déficit del metal en los mercados internacionales.
Con un incremento acumulado cercano al 20% en lo que va de 2026, la cotización del metal se sostiene por una distorsión geográfica de los inventarios más que por una escasez física total de refinado. Anticipando posibles aranceles comerciales, los operadores derivaron volúmenes masivos hacia territorio estadounidense: las existencias de COMEX alcanzaron las 696.204 toneladas (69% del stock monitoreado en bolsas globales), saturando el centro de almacenamiento de Nueva Orleans, a donde prevén ingresar otras 100.000 toneladas procedentes de África y Sudamérica entre septiembre y octubre.
La concentración en Norteamérica contrasta con la iliquidez del material en los centros de consumo tradicional. En la Bolsa de Metales de Londres, sobre un total registrado de 255.900 toneladas, 115.450 toneladas corresponden a warrants cancelados comprometidos para retiro, dejando la disponibilidad inmediata en unas 133.725 toneladas. Esto impulsó la estructura de precios hacia un estado de backwardation, con el cobre para entrega inmediata cotizando con una prima de US26portoneladaporencimadelcontratoatresmeses,frentealdescuentodeUS86 observado la semana previa. En China, principal centro comprador mundial, la prima de Yangshan alcanzó los US$124 por tonelada, la cifra más elevada en casi cuatro años, mientras las fundiciones locales programan paradas de mantenimiento para octubre y noviembre, en paralelo con cuellos de botella logísticos por congestión en el puerto de Shanghai.
La tensión en los mercados físicos coincide con dificultades operativas en los principales centros extractivos globales. Complicaciones técnicas de Freeport-McMoRan en la mina Grasberg (Indonesia) y el recorte en las proyecciones de Ivanhoe Mines para Kamoa-Kakula (República Democrática del Congo) implicarán retirar unas 600.000 toneladas de la oferta mundial prevista para 2026. Asimismo, la producción en Chile registró un descenso interanual del 9,4% en julio con Codelco en reestructuración, al tiempo que en Zambia la fundición de Nchanga (Konkola Copper Mines) retomó operaciones tras un freno de 106 días, superando los 60 días programados. En este contexto donde el mercado absorbe déficit regional y restricciones de oferta minera, los grandes proyectos de la provincia de San Juan —encabezados por los desarrollos Vicuña, Los Azules y El Pachón, junto a distintas iniciativas en etapa de exploración— cobran relevancia para la oferta futura del metal. No obstante, las empresas condicionan las decisiones de construcción a factores técnicos e institucionales, tales como los costos de capital, la provisión de agua y energía, el marco de permisos, la infraestructura y el desarrollo de proveedores locales.
