La minera canadiense alcanzó las 28.257 onzas equivalentes del metal en su yacimiento Don Nicolás gracias a la optimización del procesamiento, la expansión subterránea en el sector Paloma y la incorporación de nueva flota de transporte.
La compañía canadiense Cerrado Gold registró un incremento del 25% interanual en la producción de oro de su mina Don Nicolás, ubicada en la provincia de Santa Cruz, durante el primer semestre de 2026. La explotación, operada a través de su filial Minera Don Nicolás, alcanzó una producción de 28.257 onzas equivalentes de oro (GEO) en la primera mitad del año. Este desempeño responde a una estrategia integral de optimización de los procesos de lixiviación y al aporte de mineral de alta ley proveniente de la explotación subterránea en el sector Paloma, un desarrollo que la firma inició a fines de 2025 por debajo del rajo de la mina a cielo abierto.
El plan de mejoras implementado en el área de lixiviación de Don Nicolás incluyó ajustes técnicos en el circuito de procesamiento, soluciones operativas frente a la escasez de agua, un incremento en la capacidad de trituración y la optimización en las tasas de recuperación de mineral. Adicionalmente, la minera amplió su flota activa de camiones, cargadores y excavadoras, lo que permitió elevar el ritmo de procesamiento y el movimiento de material. Con estos factores en marcha, la compañía proyecta una producción de entre 50.000 y 60.000 GEO para el cierre de 2026, y prevé mantener un promedio anual de 55.000 GEO hasta 2028, alternando los trabajos subterráneos entre el desarrollo de túneles y la extracción directa de mineral.
La generación de un mayor flujo de caja durante este período permitirá a Cerrado Gold financiar las campañas de exploración en sus propiedades aledañas Falcon y Calandrias II, así como avanzar en la elaboración de una nueva Evaluación Económica Preliminar (PEA), que estima presentar a comienzos de 2027. Este estudio técnico tiene como objetivo consolidar un nuevo plan de mina orientado a extender la vida útil del yacimiento y optimizar su perfil de producción de cara a los próximos años.
La firma controla un total de 330.000 hectáreas en el distrito geológico del Macizo del Deseado, una región caracterizada por la actividad de grandes operaciones metalíferas como Cerro Vanguardia, Cerro Negro y Manantial Espejo. Al contar con un porcentaje mayoritario de sus propiedades aún sin explorar, la operadora prevé un alto potencial de ampliación de sus reservas y recursos mineros tanto en la superficie como en las extensiones subterráneas del sector Paloma.
