Un decreto firmado por el presidente Javier Milei redefine la estructura de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio: la Nación se retira de la compañía y la provincia pasa a liderar la gestión, mientras la Universidad Nacional de Tucumán conserva una participación clave.
El escenario político y minero argentino comenzó 2026 con una decisión de alto impacto institucional. El Gobierno nacional oficializó este lunes el traspaso del control mayoritario de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) a la provincia de Catamarca, a través de un decreto firmado por el presidente Javier Milei que reforma la estructura societaria de la empresa.
Con la nueva configuración, Catamarca pasa a concentrar el 60% de la participación accionaria, mientras que el 40% restante queda en manos de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). En paralelo, el Estado nacional se retira por completo de la conducción directa de la compañía, una de las más emblemáticas del sector minero argentino, con activos históricos vinculados a la explotación de oro y plata.
El decreto establece también un nuevo esquema de gobierno corporativo. El directorio estará integrado por cinco miembros: un presidente y dos vocales designados por la provincia de Catamarca, y dos vocales propuestos por la UNT. De este modo, la administración provincial gana control efectivo sobre las decisiones estratégicas y la planificación de largo plazo de YMAD.
Desde el gobierno catamarqueño, la medida fue celebrada como un “acuerdo histórico” que permite recuperar la conducción de los recursos del subsuelo y orientar la renta minera hacia el desarrollo local, la generación de empleo y la inversión productiva en la provincia. Para la gestión de Raúl Jalil, el nuevo esquema refuerza la autonomía sobre un activo considerado central para la economía provincial.
El traspaso se inscribe, además, en un marco político más amplio. La redefinición del control de YMAD se produjo tras el respaldo del gobernador Jalil al Presupuesto 2026, en una negociación que consolidó un bloque de gobernadores aliados clave para el oficialismo en el Congreso. En ese contexto, la decisión aparece como parte de un reordenamiento de competencias entre Nación y provincias.
Para el Ejecutivo nacional, la salida de YMAD se alinea con la estrategia de reducción del Estado y desregulación impulsada por el gobierno de Milei. La Casa Rosada sostiene que la gestión provincial y universitaria puede resultar más eficiente, al tiempo que la Nación se desprende de un activo que no considera estratégico bajo su órbita directa.
Con esta medida, YMAD vuelve a una estructura de control público provincial, cerrando una etapa de participación nacional que estuvo marcada por tensiones históricas entre Catamarca y el Gobierno central. El nuevo esquema abre un capítulo distinto para la empresa y para el mapa minero argentino, en un contexto de creciente protagonismo de las provincias en la administración de los recursos naturales.
